El Falso Emprendedor

El Falso Emprendedor

El autoempleo es un refugio contra el paro para miles personas. Pero montar un negocio por necesidad y no por vocación tiene sus riesgos, no son todo ventajas y hay que huir del “glamour” e interés social que pueda generar el hecho de que “estemos trabajando por nuestra cuenta”. 

La imagen que se difunde del emprendimiento, muchas veces desde las propias instituciones, es la del triunfo, la del sueño cumplido, la del pobre que de un día para otro crea un imperio. Visto así, abrir una empresa parece la opción idónea para cualquiera y, más todavía, si sus circunstancias económicas son precarias. 

Sin embargo, la realidad es otra. Fuera del mito, hay que pagar impuestos y facturas, encontrar clientes, trabajar muchas horas al día. En definitiva, hay que hacerse autónomo, en el sentido más tradicional de la palabra y con todos sus clichés añadidos: desde el “adiós vacaciones” al “nunca me pongo enfermo”. El 80% de los autónomos no conoce bien todas sus obligaciones fiscales, jurídicas, mercantiles, laborales, etc…, lo cual puede suponer un importante problema para su supervivencia y desarrollo. 

El falso emprendedor es precisamente ese perfil que empieza a trabajar por cuenta propia, motivado por la visión idealizada del emprendimiento, y un tanto obligado por su situación económica. La mayoría de veces no tiene mentalidad de negocio y su idea es poco viable. El resultado es que muchos de los proyectos acaban muriendo al poco de nacer. La tarifa plana se acaba, los gastos se incrementan y la aventura termina mucho peor de lo que se planificó inicialmente. 

Las actuales cuotas a la Seguridad Social de los autónomos, que este año además vuelven a subir, son un freno para emprender cualquier negocio. En este sentido, la tarifa plana actúa solo como un parche durante los primeros meses que ayuda, pero que no resuelve el problema. Una solución eficaz sería poner en marcha la tan reclamada cuota progresiva, para que se pague en función de los ingresos que se obtengan. 

Pero ¿Cómo detectar a un falso emprendedor?

Ser emprendedor significa liderar una idea; el emprendedor ve oportunidades donde otros no las ven. Tomar la decisión de iniciar un negocio no es algo sencillo, puesto que si fuese así, todas las personas tendrían uno propio que les permitiera generar más dinero. Alguien que en verdad quiere ser un emprendedor debe cumplir con ciertas cualidades como ser responsable, asumir las consecuencias de sus actos, resolver situaciones difíciles y obstáculos, entre otras. Sin embargo, hay quienes dicen ser uno de ellos, pero hay ciertas características que los delatan. 

Un falso emprendedor es: 

  1. Soberbio. Ésta es la peor cualidad de un falso emprendedor, debido a que se caracteriza por utilizar el poder con fines autoritarios para obtener una meta. Son irresponsables y les falta humildad. Se obsesionan con la perfección y creen que pueden hacer todas las cosas solas, sin necesidad de otras personas. 
  2. Lujurioso. Se dedican meses a generar planes de negocios y a imaginar a sus potenciales clientes y cuáles son sus gustos, tarea que debiese realizarse en terreno. Se olvidan del camino que tuvieron que recorrer para lograr ciertos beneficios, suspendiendo su dignidad y su propia esencia. 
  3. Envidiosos. Se alegran del fracaso de otros debido a que siempre están compitiendo con sus pares. Son mentirosos y traicioneros, y siempre intentan copiar la idea de los demás, opacando la labor realizada incluso por cercanos a él. 
  4. Avaros. El emprendimiento de este tipo de personas siempre está desordenado, perdiendo el verdadero sentido de su negocio. No comparten conocimientos ni experiencias para el beneficio de otras personas y se caracterizan por el fraude. 

Por el contrario, un verdadero emprendedor es

· Proactivo. Al alcanzar el éxito, esta cualidad es la primera que se puede detectar, ya que suele ser la base fundamental de aquellas personas visionarias que se arriesgan a salir de su zona de confort o comodidad para arriesgarse con ideas nuevas. 

  • Motivadores. La motivación es característica fundamental a la hora de liderar un grupo, ya que funciona como fuente de inspiración o ejemplo a seguir para los demás. La cualidad más importante de un verdadero emprendedor es saber reconocer el trabajo de los demás. 
  • · Creativos e innovadores. Este complemento siempre ayudará en un negocio, debido a que la clave es ser capaz de diseñar soluciones creativas para problemas comunes, distinguiéndote sobre el resto de los competidores que posee el mercado. 
  • · Persistente. Todo emprendedor debe poseer esta cualidad, ya que la persistencia es la clave para vencer cualquier obstáculo que surja con el tiempo. De esta manera, lograrás mantener el rumbo de tu negocio siempre con el objetivo en la mira. 
  • · Sabe lo que ama. Un verdadero emprendedor dedica su vida y sus esfuerzos a las actividades que ama; disfruta lo que hace por el amor que le tiene a su trabajo y ello se nota en los resultados finales. 
  • · Piensa, siente, habla y actúa congruentemente. Es decir, vive sus valores de tiempo completo, no sólo mientras está frente a sus empleados o clientes. 
  • · Tiene un modelo a seguir. Se apoya en un mentor y ese modelo encauza su actuar. 
  • · Sabe que hay tiempos donde se siembra y otros de cosecha, es decir, sabe que los negocios tienen un periodo de maduración. 
  • · Siempre está dispuesto a estudiar y aprender. Sabe que día a día hay algo nuevo de que enterarse. 

Lamentablemente, no todos tienen la mentalidad de emprendedor. Sin esa mentalidad es imposible encontrar el éxito. 

No Comments

Post A Comment