Errores frecuentes cuando estamos teletrabajando

Errores frecuentes cuando estamos teletrabajando

Que el teletrabajo ha venido para quedarse son pocos los que lo ponen en duda. Y sin embargo muchas empresas muestran reticencias a la hora de implantarlo. Y no se trata solo de un problema de desapego del empleado con la compañía, o una mayor dificultad en la comunicación. Sino una pérdida de control que hace que las empresas huyan del teletrabajo, porque no saben realmente qué están haciendo sus empleados cuando trabajan desde casa.

El problema de fondo no es tanto no hacer las tareas asignadas, las cuales son nuestra responsabilidad y compromiso, sino llevar a cabo una organización mucho más flexible y mucho más compatible con la conciliación laboral y familiar.

Esta falta de organización nos puede llevar a cometer errores.

Exceso de horas

No siempre trabajar desde casa implica hacerlo menos horas o aprovechar la jornada laboral para otras cuestiones. Hay veces que ocurre todo lo contrario, no siendo tampoco buena práctica. Muchas veces ocurre que resulta complicado saber cuándo parar una vez que se está́ enfrascado en una tarea. Y siempre hay algo urgente, algo pendiente y poco tiempo para afrontar todas las tareas. No hay un momento en el que se cierre la puerta de la oficina y poner fin a la jornada. Pero a pesar de extender el horario, con el paso de los días, el no tener la capacidad para desconectar, entre el ámbito personal y el profesional, puede mermar nuestra capacidad de concentración y el número de tareas finalizadas al final de la jornada. La espiral de dedicar más tiempo a trabajar y menos a descansar, puede hacer que estemos más horas delante de la pantalla, pero menos productivas.

Exceso de trabajo

En otras ocasiones, la fórmula del teletrabajo es utilizada por los trabajadores para hacerlo para dos empresas a la vez. No habiendo ninguna restricción de exclusividad, o pacto de no concurrencia, y en el caso de empresas de diferentes sectores, por lo que no exista choque de intereses, no hay problema legal. Sólo de falta de horas. Los tiempos ahorrados en ambos desplazamientos pueden suponer la diferencia entre poder y no poder trabajar para dos empresas al mismo tiempo. Esta fórmula puede dar resultado un tiempo, pero al final el desgaste y el número de horas dedicadas cada día, o incluso fines de semana, hacen que tarde o temprano haya que bajar el ritmo.

En general, el mayor riesgo al que nos enfrentamos al teletrabajar es no saber parar. Es fundamental un orden y saber decir: “por hoy basta”

 

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